Reflexiones urbanas

Sin flexiones

Agosto 27, 2008 · 2 comentarios

Técnicamente estoy como una alcayata. Un fuerte dolor en la espalda me tiene en cama-salón. Pocas ganas de playa, menos de las habituales, pese a estar a un paso. Leo en el blog de Elena Valenciano su acertadísima crítica a algunas televisiones por su cobertura del accidente de Barajas. Tenía pendiente yo ese artículo y en esa estamos. El sentido común ha muerto. Cada día lo tengo más claro. Pero no lo mató el capital ni los magnates de la comunicación ávidos de billetes calientes. Es peor. Lo han matado los periodistas. Habrá quien piense que estoy como el cura que pierde la fe, para el que ahora la Iglesia es el diablo. Pues sea lo que sea, que sea. El caso es que esto está más que desmadrado. Todo vale. Comentaristas que se hacen expertos en seguridad aérea en menos que dura un despegue, reporteros que informan a los familiares a sabiendas que los datos que aportan son simples suposiciones, informativos que abren con los gritos desesperados de personas que acaban de perder a un ser querido pidiendo justicia… Soy firme partidario de la información, sea lo cruda que sea, de la publicación de esa foto en un conflicto que devora las entrañas, pero que sí, que hay que publicarla, o la de la víctima del terrorismo que sangra en una acera, porque la realidad es la realidad lo que entra por el objetivo es el cuadro de la vida, según como la entiende el fotógrafo, su redactor jefe gráfico y su último jefe porque el acuerdo con el público es que la realidad se la brindan los medios (acuerdo que se resquebraja poco a poco, de ahí la crisis brutal de la prensa escrita). Ahora bien, lo que he visto no es información, es que no es ni morbo, es pura desidia, da igual lo que digas porque nada pasa, que a los familiares no los informan o que la compañía no revisa los aviones porque está en crisis, da igual, porque después de los 154 muertos informamos de que la Duquesa de Alba se va a casar. Los periodistas decimos que la realidad no te joda un buen titular. Pero todo tiene un límite. Algunos padecen priapismo periodístico. La realidad quizá es más fea que nuestros titulares, como quizá la palabra  salamandra es más hermosa que el bicho que define.  

Voy a cenar.

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2 respuestas hasta el momento ↓

  • salamandra // Agosto 27, 2008 a 10:52 pm | Responder

    Quizás te pasan esas cosas porque deberías descansar un poco más. O desconectar de vez en cuando unas horas. O dedicarte un poco más de tiempo a ti. Pero eres demasiado generoso y eso me gusta de ti. Entregas todo lo que tienes, hasta tu propia persona. Y muy buena reflexión sobre el sadoperiodismo que estamos sufriendo estos días. Dicen que en política no vale todo. En el periodismo tampoco y me alegra que un magnífico periodista de vocación como tú haga esa acertada crítica. Un beso y recuerda que sólo se vive una vez

  • meligalarza // Agosto 28, 2008 a 7:48 am | Responder

    El post de Elena es muy bueno, como casi todos los que escribe. El tuyo también. Así que varias cosas: una que no dejes de deleitarnos con tu prosa. Otra que tiene razón Salamandra en todo, reflexiónalo también. Por último, quizá saber que somos muchos (as) los que pensamos como tú puede darte esperanzas y volver a tener fe, en primera instancia en el periodismo y, en última en la Humanidad.

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